Herramienta
El turno en que se cae la máscara
Una conversación de soporte dibujada como tira de turnos. Abajo, el costo de recién avisar en ese turno que del otro lado hay un agente. Movés el marcador y mirás dónde salta.
Turno 9, cliente: La entrega anterior llegó rota y perdí un día de trabajo esperándola
Contó un problema con carga emocional a algo que creía una persona. Segundo salto.
Lo que diría el agente acá: Lamento lo de la entrega. Te aclaro que soy un asistente automático y esto lo va a ver una persona del equipo.
El modelo, a la vista
La curva es una escala relativa de 0 a 100, armada con lo que vemos en nuestras implementaciones: dice dónde están los saltos, no cuánto cuesta un salto en dinero. Los dos saltos son el objeto de la herramienta y caen justo después de que el cliente entrega datos personales y justo después de que cuenta un problema. Es un modelo ilustrativo, no la medición de un cliente.
Cómo leerlo
- La curva es plana los primeros seis turnos. Avisar ahí no cuesta nada, y es exactamente donde casi nadie avisa.
- El primer salto no está donde uno lo pondría a ojo: no es cuando el caso se complica, es cuando el cliente entrega su documento y su dirección a algo que creía una persona.
- El segundo salto es emocional y no de datos. Después de contar un problema, enterarse reescribe hacia atrás toda la conversación anterior.