StudioChat no está construido para una sola vertical. Analizamos los procesos de la empresa —con clientes o puertas adentro— para identificar dónde conviene sumar un agente de IA o mejorar uno que ya existe, y después clonamos cómo la mejor persona ya lo resuelve.
Estas son ilustrativas — no son las únicas industrias que atendemos. Lo que importa es el proceso, no el rubro: conversaciones, documentos que van y vienen, o pasos donde interviene una persona, en el momento o después.
Preguntas de pólizas, estado de siniestros, recordatorios de renovación y explicaciones de cobertura, gestionadas de forma consistente a cualquier volumen.
Preguntas de reservas, cambios de itinerario, políticas de cancelación y FAQs de destino, respondidas al instante en cualquier huso horario.
Cambios de plan, preguntas de facturación, estado de cortes de servicio y soporte técnico, sin la espera en línea.
Seguimiento de envíos, reprogramación de entregas y explicación de demoras, con datos directo de los transportistas.
Calificación de consultas, agendamiento de citas y actualizaciones de estado para estudios legales, contables o de consultoría.
Agendamiento de turnos, instrucciones previas a la consulta y admisión general — siempre con una derivación clara a humanos para temas clínicos.
Cambios de plan, recuperación de pagos fallidos y conversaciones de retención en cancelaciones, en el momento en que el cliente escribe.
Estado de facturas, preguntas de conciliación y soporte de onboarding para clientes empresariales, en su propio idioma.
Calificación de leads de test drive, preguntas de financiación y plan de canje, y seguimiento post-visita antes de que el lead se enfríe.
No partimos de un playbook genérico de vertical. Partimos de cómo el mejor vendedor o agente de soporte ya maneja una conversación, y construimos el agente desde ahí — por eso funciona en industrias para las que la mayoría de los proveedores no construye.
Capturamos cómo la mejor persona del equipo realmente resuelve un caso — tono, criterio y todo — sin importar la vertical.
Funciona en cualquier plataforma que ya usen los clientes, siempre que permita integraciones.
Sin costos de setup, sin costos de integración escondidos — precio alineado a resultados desde el día uno.
Seguridad de LLM, seguridad de agentes, control del cliente e infraestructura no son la misma capa — cada una protege algo distinto, y el agente deja rastro de todo lo que hace en el medio.
Un modelo de lenguaje puede tomar una decisión errónea — borrar algo que no debía, inventar un dato que no existe (como un CBU), o disparar el gasto sin control. Los guardrails validan lo que el agente va a responder antes de que lo responda, de forma automática o manual, cubriendo alucinaciones e inyecciones de prompt.
Podemos hostear el guardrail que usamos hoy para que el equipo de seguridad lo pruebe directamente, en vez de confiar en una descripción.
La lógica que decide qué información traer para cada conversación está en código, no en el modelo — no es un guardrail, es la arquitectura por default. Un agente determinístico no puede cruzar datos entre usuarios ni acceder a lo que no le corresponde a esa conversación.
Cada integración pasa por una capa de middleware que el cliente configura — StudioChat no puede ver los datos que el cliente decide no compartir. El control queda del lado del cliente, por diseño.
Cifrado en tránsito y en reposo, retención configurable por el cliente, autenticación de dos factores para todos los usuarios, y trazabilidad completa de cada cambio sobre los asistentes — versionado y con registro de quién lo hizo.
El miedo más común es que el agente haga algo sin que nadie se entere. Por eso cada respuesta queda comentada con su razonamiento y sus citas — no hay una caja negra actuando sin dejar rastro.

"Billy es un asistente de atención que maneja todos los tickets entrantes vía email, dando información de aperturas de cuenta, estados KYB y estados de facturación."
Muy probablemente. No filtramos por industria — filtramos por tipo de proceso: si hay una conversación de por medio, intercambio de documentos o información, o un paso donde interviene una persona (sincrónico o asincrónico), el mismo mecanismo de clonar a la mejor persona del equipo aplica igual. Si el equipo ya resuelve eso hoy, probablemente podamos construirlo.
Ayuda, pero no es obligatorio. Partimos de los playbooks existentes, documentos y de cómo la mejor persona ya maneja las conversaciones — construimos y refinamos desde ahí.
Construimos guardrails y reglas de derivación específicas para el proceso. En procesos regulados, la validación de cumplimiento siempre queda en el equipo del cliente — nosotros damos soporte a la traza de auditoría, no a la decisión legal.
Basado en resultados: se paga por tarea resuelta — una conversación resuelta, un lead calificado o una venta concretada — no por puesto, no por setup.
Empezamos con una consultoría del proceso, luego hacemos las integraciones, ayudamos a armar y entrenar el agente, damos formación para seguir mejorándolo, y seguimos acompañando cuando hace falta.