Ventas, soporte y compliance son apenas tres ejemplos — el mismo mecanismo aplica a onboarding, cobranzas, renovaciones, soporte interno, encuestas, selección de personal o cualquier función conversacional del equipo, con clientes o puertas adentro. Ayudamos a identificar dónde conviene sumar un agente de IA, o cómo mejorar uno que ya existe.
Estas son ilustrativas — no son las únicas funciones que cubrimos. Si ya hay una persona resolviéndolo por chat, email o formularios, probablemente podamos clonarlo.
Guía los pasos de activación y configuración inicial, y confirma cuándo el cliente ya está listo para usar el producto.
Recuerda vencimientos, negocia planes de pago y confirma acuerdos — con el mismo criterio que ya usa el equipo de cobranzas.
Detecta cuándo se acerca un vencimiento, ofrece el plan correcto, y atiende objeciones de cancelación.
Resuelve consultas del propio equipo — accesos, licencias, políticas internas — antes de que lleguen a una persona.
Levanta NPS o CSAT después de una interacción, y profundiza en las respuestas negativas antes de cerrarlas.
Filtra postulantes con las preguntas correctas, agenda entrevistas, y mantiene informados a los candidatos en cada etapa.
Agenda, reprograma y confirma turnos directo en el calendario del equipo, en cualquier industria.
Completa una solicitud o un registro de punta a punta en una conversación, en vez de un formulario largo.
Responde preguntas de proceso o de política con la misma fuente que ya usa el equipo — sin buscar en cinco documentos distintos.
No partimos de una plantilla pensada para una función específica. Partimos de cómo la mejor persona del equipo ya resuelve esa tarea puntual, y clonamos exactamente eso — sea onboarding, cobranzas o cualquier otra cosa.
Capturamos cómo la mejor persona del equipo realmente resuelve la tarea — tono, criterio y todo — sin importar qué función sea.
WhatsApp, email, chat web o una app propia — el mismo asistente, el mismo contexto, en el canal que ya se esté usando.
Sin costos de setup, sin costos de integración escondidos — precio alineado a resultados desde el día uno.
Seguridad de LLM, seguridad de agentes, control del cliente e infraestructura no son la misma capa — cada una protege algo distinto, y el agente deja rastro de todo lo que hace en el medio.
Un modelo de lenguaje puede tomar una decisión errónea — borrar algo que no debía, inventar un dato que no existe (como un CBU), o disparar el gasto sin control. Los guardrails validan lo que el agente va a responder antes de que lo responda, de forma automática o manual, cubriendo alucinaciones e inyecciones de prompt.
Podemos hostear el guardrail que usamos hoy para que el equipo de seguridad lo pruebe directamente, en vez de confiar en una descripción.
La lógica que decide qué información traer para cada conversación está en código, no en el modelo — no es un guardrail, es la arquitectura por default. Un agente determinístico no puede cruzar datos entre usuarios ni acceder a lo que no le corresponde a esa conversación.
Cada integración pasa por una capa de middleware que el cliente configura — StudioChat no puede ver los datos que el cliente decide no compartir. El control queda del lado del cliente, por diseño.
Cifrado en tránsito y en reposo, retención configurable por el cliente, autenticación de dos factores para todos los usuarios, y trazabilidad completa de cada cambio sobre los asistentes — versionado y con registro de quién lo hizo.
El miedo más común es que el agente haga algo sin que nadie se entere. Por eso cada respuesta queda comentada con su razonamiento y sus citas — no hay una caja negra actuando sin dejar rastro.
"Logramos reducir el tiempo de abordaje de cada ticket a solo un minuto, sin perder el criterio con el que ya lo resolvía el equipo."
Cualquier función que sea conversacional, mueva documentos o información, o incluya un paso donde participa una persona — por ejemplo: onboarding, cobranzas, renovaciones, soporte interno de IT o RRHH, encuestas, selección de personal, coordinación de turnos y relevamiento de datos. La cobertura real depende de qué resuelve hoy el equipo, no de una lista fija.
Ayuda, pero no es obligatorio. Partimos de cómo la mejor persona ya resuelve la tarea hoy — con o sin proceso documentado — y construimos y refinamos desde ahí.
Sí. El mismo asistente puede cubrir varias funciones a la vez — por ejemplo, ventas y onboarding, o soporte y encuestas de satisfacción — si así es como el equipo ya lo maneja.
Basado en resultados: se paga por tarea resuelta, no por puesto, no por setup.
Sí — Takenos, una plataforma de banca digital de LatAm, prueba el mecanismo en producción: el mismo asistente resuelve el 70% de su soporte de forma autónoma, manteniendo el criterio con el que ya lo resolvía el equipo. Ese mismo enfoque aplica a cualquier otra función conversacional.