El mejor vendedor y agente de soporte, clonado en cada canal — antes, durante y después de la compra.
Desde la pregunta de producto que decide la venta hasta la visita del técnico que cierra el ticket — todo se resuelve con IA en cualquier canal, en vez de perderse entre herramientas.
Consulta datos de transportista y OMS en vivo para responder "dónde está mi pedido" al instante — sin ticket, sin espera.
Guía al cliente por la elegibilidad, genera la etiqueta y confirma los próximos pasos — el mismo flujo que ya corre el mejor agente de CX.
Gestiona solicitudes de factura de punta a punta, adaptado a los requisitos de cada país — SAT en México, DIAN en Colombia, SUNAT en Perú, AFIP en Argentina y más.
Responde donde ya están los clientes — WhatsApp, Instagram DM, MercadoLibre, Amazon y otras plataformas — no solo en un widget pegado al checkout.
Sugiere el producto complementario, la garantía o el upgrade en la misma conversación — como ya lo hace el mejor vendedor, no un widget genérico de recomendaciones.
Cruza la ficha técnica, el plano o la foto que comparta el cliente para responder con una medida o especificación concreta — no un texto genérico de producto.
Para productos de mayor consideración, califica presupuesto, uso y urgencia antes de derivar el contacto a ventas — como ya lo hace el mejor vendedor.
Hace las preguntas de diagnóstico correctas ante un producto roto o que no funciona, resuelve lo que puede, y deriva lo que no con los datos ya adjuntos.
Agenda visitas de técnico, retiros en tienda y turnos de garantía — chequeando disponibilidad real en vez de dejar que el cliente llame a coordinar.
Absorbe cualquier pico de temporada alta sin un plan de contratación estacional.
La mayoría de las herramientas de IA para ecommerce nacen atadas a una sola plataforma — Shopify, Tiendanube, VTEX u otra — y la capa de IA que se les agrega casi siempre viene de un proveedor pensado para EE.UU., en inglés, que se queda en la consulta de pedido. En temporada alta, la capacidad del equipo se multiplica sin necesidad de invertir de más en ese momento — ni de armar todo de nuevo cuando termine.
Capturamos cómo el mejor talento ya vende, resuelve y hace seguimiento — tono incluido — no un flujo de bot guionado.
Upselling, seguimiento, facturación, soporte técnico y coordinación presencial — el mismo alcance que Avera corre para post-venta. Puede ser un único asistente con un skill entrenado para cada situación, o agentes separados para venta, soporte y post-venta, según cómo se arme la operación.
WhatsApp, Instagram, MercadoLibre, Amazon, email y chat web — el mismo asistente, el mismo contexto, en cualquier plataforma donde ya se generan las conversaciones, para que ninguna consulta se pierda según el canal.
Seguridad de LLM, seguridad de agentes, control del cliente e infraestructura no son la misma capa — cada una protege algo distinto, y el agente deja rastro de todo lo que hace en el medio.
Un modelo de lenguaje puede tomar una decisión errónea — borrar algo que no debía, inventar un dato que no existe (como un CBU), o disparar el gasto sin control. Los guardrails validan lo que el agente va a responder antes de que lo responda, de forma automática o manual, cubriendo alucinaciones e inyecciones de prompt.
Podemos hostear el guardrail que usamos hoy para que el equipo de seguridad lo pruebe directamente, en vez de confiar en una descripción.
La lógica que decide qué información traer para cada conversación está en código, no en el modelo — no es un guardrail, es la arquitectura por default. Un agente determinístico no puede cruzar datos entre usuarios ni acceder a lo que no le corresponde a esa conversación.
Cada integración pasa por una capa de middleware que el cliente configura — StudioChat no puede ver los datos que el cliente decide no compartir. El control queda del lado del cliente, por diseño.
Cifrado en tránsito y en reposo, retención configurable por el cliente, autenticación de dos factores para todos los usuarios, y trazabilidad completa de cada cambio sobre los asistentes — versionado y con registro de quién lo hizo.
El miedo más común es que el agente haga algo sin que nadie se entere. Por eso cada respuesta queda comentada con su razonamiento y sus citas — no hay una caja negra actuando sin dejar rastro.
Prácticamente cualquier tarea conversacional del recorrido de compra: responder preguntas de producto, calificar y cerrar ventas, dar soporte y resolver posventa, gestionar devoluciones, emitir facturas, coordinar un turno con un técnico o agendar una visita a tienda — con las mismas reglas que ya usa el equipo. Puede ser un único asistente para todo el recorrido, o separarse en agentes distintos por etapa.
En prácticamente cualquier canal donde ya se converse con clientes — por ejemplo WhatsApp, Instagram, email, chat web o voz, entre otros. El mismo asistente, con el mismo contexto, sin necesitar una versión distinta por canal.
Sí. StudioChat se integra a la mensajería de marketplaces — MercadoLibre, Amazon y otros — además de WhatsApp, Instagram DM, email y chat web, para que las preguntas de producto o post-venta se respondan con el mismo asistente, sin importar dónde se haya hecho la compra.
Nos integramos con lo que ya esté en uso — OMS, CRM, catálogo, facturación, e incluso sistemas hechos a medida — sin necesidad de migrar ni reemplazar nada. El nivel de trabajo depende de cada caso: plataformas con APIs documentadas se conectan directo; sistemas más cerrados o desarrollados a medida pueden necesitar un desarrollo puntual, que se evalúa antes de empezar. La facturación, por ejemplo, se adapta a los requisitos de cada país (SAT en México, DIAN en Colombia, SUNAT en Perú, AFIP en Argentina y más). Y no se limita a texto: si la base de conocimiento tiene imágenes o planos, el asistente los lee — si un cliente pregunta "¿me entra el anafe en un espacio de 60x50 cm?", puede cruzar la ficha técnica del producto con el plano o la foto que comparta para responder con una medida concreta, no una respuesta genérica.
Un chatbot de reglas sigue un árbol de opciones fijo y se traba apenas la consulta no encaja. StudioChat clona cómo el mejor talento realmente resuelve una conversación — tono, criterio y excepciones incluidas — y ejecuta la tarea en los sistemas de la empresa en vez de solo mostrar un menú de opciones.
Puede ser proactivo: seguimiento de un carrito abandonado, aviso de una demora de envío antes de que el cliente pregunte, reenganche de un lead que se enfrió, o un check-in después de la entrega. No espera a que le escriban para actuar.
Sí. Integrado a la pasarela de pagos o al checkout, puede generar el link de pago o completar el pedido dentro de la conversación — no solo derivar al cliente al sitio web.
Se entrena con los casos reales y las excepciones que ya maneja el mejor talento, no solo un FAQ simple — y responde desde los datos reales de la empresa en vez de inventar. Cuando una consulta queda fuera de su alcance, deriva a una persona con todo el contexto ya cargado, en vez de improvisar una respuesta.